TIJUANA, México — Solicitantes de asilo en Tijuana revelaron a representantes de la ONU que estaban confundidos, frustrados y desesperados en medio de los cambios en la política de inmigración de Estados Unidos bajo la administración de Trump que excluyen a la mayoría de recibir asilo en EU.

Los representantes de las Naciones Unidas respondieron la semana pasada las preguntas de inmigrantes en el refugio Ágape Misión Mundial sobre la opción de solicitar asilo en México, en medio de cambios en el proceso de inmigración de Estados Unidos.

Algunas personas que se refugian en Ágape mencionaron que ni siquiera habían escuchado sobre el fallo de la Corte Suprema a principios de este mes, el cual dificulta que los centroamericanos soliciten asilo en los EU si primero no lo solicitan en México.

"Es muy confuso. La verdad es que no contamos con los recursos para contratar abogados", dijo Denis Espinoza, un conductor de autobús hondureño de 27 años quien afirmó que recibió un disparo en la pierna por negarse a pagar tarifas de extorsión a las pandillas locales allí.

Estaba a punto de llorar cuando escuchó la noticia, el estrés era visible en su rostro mientras inclinaba su frente hacia abajo descansándola en la mano.

"Simplemente están jugando con los corazones y las mentes de los inmigrantes", criticó.

La nueva política de EU, entró en vigencia hace dos semanas después de que la Corte Suprema dictaminó que la administración de Trump podía hacerla cumplir mientras su legalidad continúa siendo cuestionada en los tribunales, esencialmente descalifica a cualquier inmigrante no mexicano para el asilo.

Parcialmente destinada a disuadir a las personas de emigrar a los Estados Unidos por razones económicas, dice que estas primero deben solicitar asilo en cualquier país por el que pasen antes de solicitarlo en Estados Unidos.

“Hasta que el Congreso pueda actuar con soluciones definitivas y duraderas, la regla ayudará a reducir un factor importante de 'atracción' que impulsa la migración irregular a Estados Unidos y permitirá a la Administración procesar más rápida y eficientemente los casos que se originan en la frontera sur, llevando a menos personas a transitar por México en un viaje peligroso", detalló Jessica Collins, vocera de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, la agencia encargada de hacer cumplir la prohibición de asilo.

La American Civil Liberties Union (ACLU) está recusando la nueva política en la corte de EU.

Mientras tanto, Espinoza espera en Tijuana con su esposa y sus tres hijas para su audiencia en la corte de inmigración del 16 de enero bajo el programa "Protocolos de Protección al Migrante" o "Permanecer en México" de la administración de Trump, el cual requiere que las personas esperen en México mientras sus casos de asilo son procesados en el sistema judicial.

La familia cruzó a fines de julio, después de que la prohibición de asilo entró en vigencia, pero aseguraron que nunca se enteraron de ello.

Pese a lo confuso que son las políticas cambiantes, Espinoza aseveró que está muy claro que él y su familia no estarán seguros si son deportados.

"No podemos regresar a Honduras", anunció. “Tenemos mucho miedo de volver allí. La verdad es que las cosas son muy feas por allá. Nos siguieron durante días en nuestro camino hasta aquí”.

La esposa de Espinoza, Kenia, señaló la herida de bala en el cuerpo de su esposo, resaltando que la familia tenía la prueba en su pierna sobre el peligro que enfrentan en su país de origen.

“Otra cosa que también sucede es que cuando llegas a los tribunales de Estados Unidos, te piden pruebas. Pero, ¿acaso no pueden ver? Necesitan usar sus cabezas”, comentó frustrada. "¿Creen que cuando alguien viene a matarte, le vas a decir: ‘Oh, está bien, dame pruebas porque voy a Estados Unidos y las quiero, para que me dejen pasar?"

Representantes de la Oficina del Alto Comisariado de Naciones Unidas para los Refugiados dieron su plática la semana pasada a personas como Kenia y Denis, quienes se refugian en Ágape en Tijuana. La presentación se centró en el derecho a solicitar asilo en México. Describieron el proceso como largo, pero generalmente exitoso.

“Solicitar asilo es un derecho internacional. Es un derecho humano. Es una cuestión de protección internacional. Y es su derecho", recalcó un representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, llamada Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en México.

Los representantes de la ONU dijeron que no estaban allí para hablar en nombre de ninguna agencia de inmigración o de gobierno o para brindar asesoramiento legal, sino solo para compartir información general sobre el proceso en México.

“México es una opción. En este país, pueden solicitar refugio. No importa cómo ingresaron", explicó una representante de la ONU a una habitación llena de gente del refugio, que se reunieron para saber cuáles podrían ser sus próximos pasos.

Agregó que la agencia que maneja las solicitudes de asilo en México, la Comisión Mexicana de Ayuda a los Refugiados o COMAR, abrió recientemente una oficina en Tijuana el 1º de julio para manejar el creciente número de casos de asilo en México de centroamericanos a quienes no se les ha otorgado en Estados Unidos.

La definición en México de alguien que puede calificar para el asilo es más amplia que la de Estados Unidos. Incluye a "personas que han huido de su país porque sus vidas, seguridad o libertad han sido amenazadas por la violencia generalizada, la agresión extranjera, los conflictos internos y las violaciones masivas de los derechos humanos u otras circunstancias, que han perturbado gravemente el orden público", según la Declaración de Cartagena de 1984 sobre los refugiados.

A diferencia de Estados Unidos, una persona no tiene que demostrar que el peligro que enfrenta se debe a su pertenencia a una clase protegida particular, como por su raza, religión o creencias políticas.

“Una gran diferencia es que aquí en México, no verás a un juez porque es solo un proceso administrativo. Si tienes pruebas para respaldar tu solicitud de asilo, eso es bueno, pero no es obligatorio como en Estados Unidos", mencionó la representante, quien se negó a dar su nombre porque dijo que no estaba autorizada para hablar con los medios.

La mujer comentó al grupo que el proceso para obtener asilo en México generalmente demora entre seis meses y un año, dependiendo de los detalles del caso. Sin embargo, a los que lo solicitan generalmente se les otorgan ciertos privilegios de inmediato, como visas de trabajo y educación para sus hijos, antes de que se decida el resultado de su caso.

Varias personas comentaron que sus audiencias de asilo en EU tuvieron lugar en solo unas pocas semanas, después de meses de espera en Tijuana, y preguntaron qué sucederá si aún no tienen una respuesta de México sobre su solicitud de asilo o si no tienen tiempo para solicitarla antes de su fecha ante la corte.

Es una pregunta que los abogados de inmigración y los funcionarios estadounidenses aún no han podido responder.

"Espera, pensé que si pedías asilo en otro país, ya no eras elegible en Estados Unidos", dijo una mujer que abanicaba a un niño pequeño dormido sobre su regazo y el de su esposo con una mano mientras levantaba la otra para hacer preguntas.

"Las cosas cambian todo el tiempo, todos los días cambian", respondió la representante.

En México, el director de COMAR, Andrés Ramírez, informó que su agencia recibió más de 30 mil solicitudes de asilo entre enero y julio de 2019. El número ya es más alto que el número total de solicitudes recibidas en todo 2018. Los migrantes de Honduras conforman el mayor porcentaje de solicitudes.

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